
A mis amigos, a ellos, a mis sombras blancas
A mis auras, a ellos, simplemente a ellos…
A los que me golpean para el entendimiento,
A los que me leen y escriben
A los que me llaman y visitan
A los que madrugan conmigo
A los que me acompañan a la hora del café
Sí a los que me quieren y cuidan
A los que me aconsejan y me miman
A los que me prestan sus hombros
Y me regalan sus abrazos
Simplemente a ellos…
Nunca les escribo, pero siempre los siento
Los dejo, los encuentro y vuelvo
Vuelvo, los quiero y los llevo
Los llevo, los cargo y los traigo de nuevo
Son ellos, mi felicidad, mi compañía, mi sonrisa
Son ellos, las curitas de mis heridas
Los oídos de mis palabras
Las palabras adecuadas
Las miradas sinceras
Los regaños certeros
Los mejores deseos
Tan pacientes, tan complacientes
Tan terca, tan perdida yo
Son ellos, los que sacuden mis rodillas cada vez que caigo
Los que lavan mi cara cuando está sucia
Los que limpian mis lágrimas
Los que me acompañan en mi soledad
Los que me escuchan a través de mi mirada
sin necesidad de decir alguna palabra
Son ellos, los que hago reír a carcajada
como agradecimiento de su amistad.
Son ellos los que me creen loca y se divierten con mis palabras
Son mis amigos de ayer, los de hoy y los que serán mañana
Soy mis ángeles, mis piernas para caminar, mi corazón para amar
A ellos, simplemente a ellos
Los que están en mi piel y entrañas
Los que están en mis oraciones
Los que cuidan mis ángeles
A ellos, los que no me harían daño…
A todos, sin nombres ni apellidos,
Pero saben que esto es para ustedes,
A los que han estado y estarán en mi casa de muñecas siempre
Con ésta muñeca no rota sino loca
(como diría alguien por ahí)
Gracias por ser las alas de ésta mariposa,
La espada de ésta guerrera, la zapatilla de ésta princesa,
El fuego de éste dragón, los ojos de ésta venadita…
Gracias por ser las alas de ésta mariposa,
La espada de ésta guerrera, la zapatilla de ésta princesa,
El fuego de éste dragón, los ojos de ésta venadita…