Las 101 Cosas Que A Veces Pienso

 
1.     A veces pienso que el Mercado Central es el mejor mall que existe y que el tren es el mejor medio de transporte en San José
2.     A veces pienso que se ama solo un par de veces en la vida y que hay amores que no se olvidan y que casi nadie está con el amor de su vida
3.     A veces pienso que en el Facebook toda la gente es y lleva una vida perfecta
4.     A veces creo que es importante ir quemando etapas o cerrando círculos conforme transcurre la vida para no vernos desubicados en ciertos ambientes. El “eterno joven” o el “Peter Pan”
5.      A veces veo la guerra y apago el televisor…
6.     A veces pienso en lo bueno que es la evolución de las cosas, ideologías, prácticas etc. y a veces pienso que el Islam se estancó.
7.     A veces creo que el amor no es eterno y que la rutina  todo lo arruina
8.     A veces pienso que hay más gente buena que mala pero eso no es noticia
9.     A veces pienso que hay más gente distraída y que deprimida como lo canta Facundo Cabral
10. A veces pienso que la mente en muchas ocasiones es la peor enemiga o la mejor amiga
11. A veces creo que el “que dirán” es el freno de los más dulces pecados
12. A veces pienso que la gente esconde su esencia por algún temor a no ser aceptado y que lo auténtico se va por el caño
13. A veces pienso que es chiva que una mujer conquiste a un hombre de vez en cuando
14. A veces pienso que las mujeres se demoran mucho en alistarse y que existen “las esclavitudes de la belleza”
15.  A veces pienso que hay muchas personas solas que buscan ilusiones en cada esquina
16. A veces siento que hay personas tan impredecibles que ni Madam Gandara pueden predecir
17. A veces pienso que las tabernas con rockolas son un éxito
18.  A veces pienso que el que le lean el futuro es aburrido y le quita el sazón a la vida
19.  A veces pienso que en muchas ocasiones nos demoramos amando en un lugar donde no hay espacio para dos o tres…
20.  A veces pienso que no hay nada más lindo que tener buenos compas
21.  A veces pienso que las mejores personas son aquellas que han encontrado una pasión y la llevan a cabo
22.  A veces pienso que hay muchos costarricenses que no conocen su país
23. A veces creo que trabajar tanto es malo y se debe equilibrar el tiempo
24.  A veces pienso que el llorar es lindo
25.  A veces pienso que esto de tener 30 no era tan malo, me gusta, me siento diferente y hasta lo digo con orgullo. No más “forever 28”
26. A veces pienso que hay mucha gente que cree en Dios, pero que la religión se “pasea” en todo.
27. A veces pienso que no hay amor más lindo que el de un perro y momento más especial cuando llegas a casa y él te recibe con tanta alegría.
28.  A veces creo que Dios se resume en tratar de hacer siempre el bien en la tierra
29.  A veces pienso que el mundo antes (Griegos y Romanos) era más promiscuo que ahora
30. A veces siento que una buena soltería es causa de muchas envidias
31.  A veces pienso que no todas las mujeres nacimos para ser madres
32.  A veces pienso que el mayor sex appeal de un hombre es su inteligencia y sentido del humor  y no su físico
33.  A veces pienso que hay diferencia entre ser pachuco, vulgar y mal hablado. Yo soy mal hablada.
34.  A veces creo que el olfato es mi primer sentido
35.  A veces creo que la intuición femenina es irrevocable
36.  A veces pienso que los modales en la mesa fueron desplazados por los celulares
37. A veces pienso que es cansado la gente que juzga quien será salvo, irá al cielo o al infierno.
38.  A veces siento que es más feo la muerte de un ser querido que la propia
39. A veces pienso que sufro de hemofobia (es un hecho)
40. A veces pienso que los ángeles de la guarda existen y todas las almas tenemos uno sin importar el credo
41. A veces siento que hay mucha gente “come santos, caga diablos”
42. A veces creo que un artista que falleció es mucho más famoso y exitoso que otro  que está vivo
43.  A veces pienso que se sufre más por amor de lo que se disfruta
44. A veces pienso, y confío, que las generaciones futuras cuidarán mejor al planeta que las generaciones pasadas
45. A veces creo que el sexo es bueno para el dolor de cabeza
46. A veces pienso que la Voluntad es el motor del ser humano
47. A veces pienso que algunas veces es tarde para regresar al lugar que un día fuimos feliz
48. A veces pienso que nos gastamos mucho tiempo generando malos sentimientos
49. A veces pienso que los nicaragüenses sí saben compartir en familia
50. A veces pienso que Luis Miguel de verdad se cree el Sol de México
51. A veces pienso que los ticos somos muy serrucha-piso y que Pinto tenía razón.
52. A veces pienso que hay personas que sufren dislexia sentimental
53.  A veces pienso que lo que cuánto calza un hombre es un mito
54. A veces pienso que si las mujeres fuésemos solidarias con nosotras mismas la infidelidad sería menor
55. A veces pienso que el planificar tanto la vida y el futuro, el presente queda nulo y la frustración aparece
56. A veces pienso que hay que responder a lo que el alma le pide
57. A veces siento que hacer reír a los demás es de las cosas más chuzas que tiene la vida
58. A veces pienso que me gusta desconectar la lengua con el cerebro y que decir cosas banales son buena terapia
59. A veces siento que nos desvelamos más por simpatizar a la gente de afuera que a nuestra propia familia
60. A veces creo que un buen plan es no tener un plan
61. A veces pienso que todos los ticos deberíamos saber surfear
62. A veces pienso que la mafia sigue viva: El Vaticano
63. A veces creo que lo que uno se lleva cuando se muere es la experiencia por eso se debe viajar
64. A veces pienso que hay gente que gana un salario menor que uno y viven mejor
65. A veces pienso que para algunas personas hay absurdos y disparates como la custodia de un perro
66. A veces pienso que soy amante de las cosas extra-ordinarias y no de la masa
67. A veces siento que alguien me extraña y calla
68. A veces pienso que la mayoría de veces nos enamoramos del que no debemos
69. A veces pienso que el salir solo es buena compañía
70. A veces pienso que cuando una mujer dice basta es basta y ¡jue!
71. A veces pienso que decir “te amo”  a los dos meses de una relación es un mal síntoma
72. A veces pienso que hay muchas personas cursis y sensibles
73. A veces pienso que hay muchas mujeres nerviosas
74. A veces pienso que tener pocos amigos es bien
75. A veces pienso que las personas no cambian sino maduran
76. A veces pienso que es una moda tener relaciones donde la “Ley del mínimo esfuerzo” prima
77. A veces pienso que el dicho de “cada oveja con su pareja” es muy sabio
78. A veces siento que las personas depositaron en su celular la memoria fotográfica que el ser humano posee o poseía
79. A veces pienso que ver un avión volar es un milagro
80. A veces hay gente que es como un libro abierto, cuenta toda su vida de buenas a primeras
81. A veces creo que hay muchos secretos que a la tumba se deben llevar
82. A veces pienso que el ego nos hace ser pocos humildes y nos lleva al sufrimiento
83. A veces pienso que el estar juntados es lo mismo que estar casados
84. A veces me siento más feliz y segura con la compañía de mi perra que con la de un ser humano
85. A veces pienso que soy muy celosa con mi espacio personal
86. A veces pienso que no es bueno emitir un criterio la primera vez que te acuestas con alguien por que los nervios, inhibiciones, falta de confianza no son buenos jurados
87. A veces pienso que Dios se ríe cuando se da cuenta de las cosas que las religiones dicen a cerca de ÉL
88. A veces pienso que todo pasa
89. A veces pienso que la elegancia está en la sencillez
90. A veces creo que las personas que mantienen una relación con personas mucho más jóvenes le están robando el conocimiento al tiempo
91. A veces pienso que el agradecer continuamente es una buena forma de atraer más cosas buenas
92. A veces pienso que ahora cualquiera se viste bien a un buen precio gracias a las franquicias de “tiliches” . Antes la mujer que andaba un vestido, era un lujo.
93. A veces pienso que Edit Piaff debió ser inmortal
94. A veces siento que soy un poco rebelde
95. A veces pienso que no tengo interés alguno que alguien desee cambiar mi manera de pensar y yo cambiar la de los demás
96.  A veces pienso que la gente se arrepiente por dejar pasar momentos, personas, acciones que se presentan en la vida.
97. A veces pienso que hay personas adictas al enamoramiento y que al llegar el amor eterno se cambian de vecindario
98. A veces pienso que es lindo ver a la gente por la calle pasear a sus zagüates de manera orgullosa
99. A veces pienso que no hay nada más simpático que hablar con un niño de 5-8 años y hacerle preguntas sobre la vida
100.              A veces pienso que soy más buena escribiendo que hablando
101.              A  veces pienso, pero solo a veces…



El "Next" De La Vida

En esta vida todo pasa
El corazón sigue latiendo
Los pulmones oxigenando
El periódico informando
El cabello creciendo

Pasa como el día a la noche
Como el invierno al verano
Como el río al mar
El cielo al infierno
El cucú sigue cantando

Sigue la vida
La Avenida Central siempre llena
El tren de las cinco de la tarde
El noticiero de la mañana
Los quinces y los treintas
Llueve y se seca

¿Y vos, venís y me decís que no?
Los años también pasan
El agua por los caños
Los amores se olvidan
Nueve meses de embarazo
El calendario Maya
Lo que sentimos
Vos y yo

El mundo no se detiene
Nadie se sienta a verte
El tic-tac
Algo se cae
¡Recógelo!
Te empujan
 Y continuas

Recolentando recuerdos

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Esto que escribo es acerca de una dama cabello cano con colita baja
Narra ella sus historias mientras los párpados invaden sus ojos como respuesta a la gravedad de la vida. Todo cae, todo se arruga, todo se marchita…todos volvemos a ser niños pero arrastrando los años.
Mi abuelita cada vez que la veo camina más despacio, se tropieza más y le cuesta escuchar lo que le digo. Tiene un olor particular, como de bazar de pueblo.
Es tan viva, que sus más de 90 años no le bailan un tango. Cocina, hace el aseo, atiende a sus invitados y chorrea café mientras lo disfruta tomando en un jarra de lata. Se preocupa por su dieta y no usa lentes porque asegura tener una vista de águila.
Cada vez que habla es como si hiciera bocetos con las palabras, me dibuja un Barrio Amón más hermoso que el de ahora, con aquellas casas que tienen patios y en ellos gallinas y matas de plátano. Me retrata a un Daniel Oduber, quien fue su amigo de infancia y confiesa ser el primer hombre a quien besó en el Parque España. Habla de los Federspiel, de Pepe Figueres, de las conversaciones de los presidentes y las oportunidades que dejó pasar como el haberse casado con un venezolano o haber sido Primera Dama ¡Cuántas oportunidades se le presentaron y no las tomó y lo mejor de todo dice no arrepentirse de nada, ni del hecho de no cobrar pensión! 
Come dos veces al día, dice que así se acostumbró desde joven, ve televisión y a las 5:00pm se dirige a su “rincón” para escuchar su tan preciada emisora: “Radio América” dónde ya la conocen como la “abuela de la radio” y le envían saludos desde el otro lado.
Se dirige con mucha frecuencia a la “pulpería” que es su estante donde tiene todo por “departamento” y dice que eso se lo aprendió de su maestra la Sra. Emma Gamboa quien sale en los billetes de 10mil e impartió clases en la Escuela Metálica, cuenta que ella decía “cada cosa tiene su cosa y hay lugar para cada cosa” por eso su orden y su montón de cajas con bolsas, comida, documentos, todo en su lugar.
Perdió a su mamá cuando era una pre- adolescente , por culpa de una fiebre (no sé qué nombre) que le daban a la señoras después de parir. Doña Trinidad, así se llamaba, se casó a los 12 años y a los 13 ya sabía lo que era pujar. Don Juan María fue el “culpable” de tal delito. ¡Qué mundo el de antes!
Y así no más, cada vez que se extienden las palabras me doy cuenta que ésta “Chola” (así me llama ella), es muy parecida. Me identifico con su pensar de: “Menos bulto, vista más clara” . Concuerdo con ella en ser autosuficiente, en ser sincera (hasta parecer grosera), en odiar los medicamentos y  en qué los amigos se escogen.
Tengo una abuelita que se le está marchitando la vida
Tengo una abuelita que algún día me dirá adiós
 Tengo una abuelita  que me roba el corazón
Me alegra decir que la tengo
Me entristece pensar que un día no la tendré
Pero hoy tengo una abuelita de párpados caídos 
Piel sin aplanchar.

Los Vestidos del Perdón



El vestido de seda, blanco y ondeante

De corte caído, talle a la cintura y hombros descubiertos

Para el verano o la primavera

Fiestas de coctel

Aquel benevolente, agradecido al andar

Perdón que se valora, se aprecia, se cuida

El vestido generoso

El perdón de blanco, el que llegó y se debió dar por una única vez


El vestido de terciopelo color vino

Corte recto, largo, cuello alto

Escote en la espalda

Ideal para las noches y fiestas de gala

El encajonado

Recordado solamente para unas ocasiones al andar

Perdón que se olvida

El vestido que se rasga

Perdón que huele ha añejo

El que no se agradece


Un tercero más casual de colores cálidos

Corte A y tres cuartos de largo

El de uso diario y zipper de medio lado

Liso o estampado

Perdón que se adapta

El perdón del vaivén

Vestido que se pierde entre tanta prenda

El repetido y subestimado


El perdón que se viste de perdón y se desnuda de olvido

Explícamelo que no entiendo

-…Me refiero a la imposibilidad de disfrutar una bella melodía, a la imposibilidad de danzar bajo la lluvia sin quejarse por estar con los pies mojados. A eso me refiero.

A las personas ciegas del alma, ciegas del corazón. Las que van en contra de la fuerza del universo. A esas que ponen candados a la felicidad y alimentan sus miedos.

A los obstinados que no se permiten ser felices, que no se arriesgan a nadar otros mares.

Hablo de los disléxicos sentimentales, de los daltónicos de amor.

- Explícame por favor, que yo mismo no entiendo nada de nada. Ni razón ni ser.

Es todo tan simple y de color para mí, que hasta las flores me entienden, los espejos me hablan y las sombras me abrazan.

Yo solo quiero dar amor a quien creo que se lo merece . No tengo otra intención.

Pero ¿de dónde nace el egoísmo, quien lo inventó?

Es todo tan simple, es todo tan esencial.

- ¿Quién tiene derecho?

Mírame, mis ojos no botan lágrimas, sino amor. Estoy estallando y con esto puedo regar su enorme jardín.

He tocado su puerta dos veces y nadie ha salido. Un simple recado que dice : “Te quiero querer, déjate ser feliz” y sólo eso. Sin respuesta, el silencio habla y la respuesta es clara.

Nos negamos a recibir el bien y a ver los atardeceres en abril.

-Dime, ¿cómo se llama la vitamina para querer intentar?

- Dímelo, antes que se apague el sol :

¿Por qué los adultos son tan obstinados?

Corazón maduro


Porque todo madura así como la eterna juventud

Porque todo seca así como la brisa del mar

El corazón madura

Pero no cae


Madura como un niño, ingenuo y confiado

Ciego e ilusionado

Ser no pensante


Madura, pero sin dejar de vivir, sin dejar de jugar

Vive y sonríe

Canta y baila

Egoístamente


El corazón tierno y dopado


Cajón de recuerdos,

Álbumes de color

Donde todo era ilusión

Sentimientos en filo


Amores de la vida

Amores de muerte

Amores ciegos


Tanto melodrama

Tanto blah blah blah



El corazón madura

Piensa y analiza

Y se goza de recuerdos

Recuerdos bellos

Y otros no gratos


Creció mi corazón

No es más grande

Pero es más pensante


El corazón madura

Así como la vida engorda

Agustina


¿A qué le temes, Agustina?

… A que el amor me alcance

Y ¿qué con eso?

… a que me deje atrás

Entonces, le estás temiendo al respirar

— …Y a que el corazón se me arrugue

Hacer el Amor en la Cocina



Antes de entrar a mi blanca cocina. Dejo atrás el cálido sillón donde dilataban mis pupilas leyendo aquel libro de poesía. Vuela una hoja, el número impar de la mentira:


“ Se entró de tarde en el río,

le sacó muerta el Doctor:

dicen que murió de frío:

yo sé que murió de amor”

José Martí

Y así inicio dicha labor culinaria-mental a procesar ciertos alimentos, cotidianos y saludables, para una mejor digestión emocional:

Una receta que coloca como plato principal al Amor, hay que vivir de él y no morir por su culpa. Esas intoxicaciones afectivas hacen perder nuestro gusto, cada quien construye su platillo a su tamaño…o lo destruye. Cada uno ve lo que quiere ver, come lo que desea y cada quien es capaz de convertirse en el cuchillo asesino que desmenuza la razón y corta los dedos.

El amor no lo puede todo ¡Dios libre! No se digiere con todo, justificar que algunos platillos que hacemos por amor no son ridículos nos pueden llevar a la reacción tóxica de los mismos. Ese reflejo conceptual emanado de la sociedad de que el individuo que “no sufre, no ama”, está rancio y malea los demás alimentos. “El que no trabaja, no come”

Cuando el amor se acaba y se pudre, se bota. Suplicar por amor, es llegar a la feria del agricultor a pedir limosna las seis de la tarde. Cuando este se va, se fue, ya no está y es porque ya no quiere estar . Su sabor se perdió.

Es mejor un adiós útil, que una espera eterna. (cocimiento a fuego lento). La esperanza es otro ingrediente que a veces doblega la realidad y distorsiona el resto de los alimentos.

El ingrediente que tiene el poder dentro de la receta siempre será aquel que necesite menos al otro. Cocinar con independencia es distribuir mejor el poder: tu cocina tu cubertería , mi cocina mi cubertería, nuestra cocina nuestra cubertería. ¡Bárbara forma de hacer el amor en la cocina! Cada quien es verbo y latido.

Recorté de aquel libro de recetas : “ Cocinar con independencia no es desamor, es renovación, es ser uno a pesar del amor y por encima de él” y lo guardé en la bolsa de mi delantal . Seguiré cocinando, con base y respeto un delicioso Mousse de Confianza.

No me importa cuánto cocinen sino cómo lo hacen, no importa cuánto te amen sino cómo lo hagan…es mejor que nos quieran bien a que nos quieran mucho. Ni contigo ni sin ti, ni con cebolla, pero con ajo. Rezar o irse.

Mejor una receta día a día, picante y dulce, donde los ingredientes se acoplen a lo fundamental y nunca lleguen a ser indiferentes ante las alegrías o tristezas del Chef. Ni sean insípidos ante las necesidades de sus comensales. El querer , el compromiso sano y el necesitar deben ser las guarniciones de una linda velada en un restauran francés.


Bon Appétit!

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